Consigue un coco fresco y pártelo a la mitad. Puedes desechar el jugo o consumirlo, pero sepáralo. En un bowl aparte mezcla una cucharada de romero y albahaca frescos, con media taza de arroz sin cocer. Rellena las dos mitades del coco con esta mezcla, júntalas y átalas con una cinta blanca, para que el contenido no escape.
Entierra el coco un Domingo por la noche en tu jardín. Esto mantendrá tu casa y tu jardín/patio protegido.
Fuente: "White spells", de Ileana Abrev. Editorial Llewellyn.