Ritual con hierbas para celebrar al sanador que todos llevamos dentro~

| |

Elementos necesarios:
  • Varios manojos de las hierbas siguientes: pétalos de rosa, romero, tomillo y verbena.
  • Una plancha de cera de abejas (de esas que parecen un panal y se usan enrollándolas para hacer velas)
  • Un recipiente con agua
  • Un recipiente con aceite de oliva
  • Un incensario con carbones o un recipiente resistente al calor con arena.
  • Fósforos
  • Una toalla
  • Una corona de flores (puede ser comprada o hecha a mano)
  • Una bolsita de tela color índigo o púrpura oscuro
  • 2 frascos de vidrio
  • 4 bolsitas pequeñas de papel o cartón
  • Una almohada (opcional)

Pon todas tus herramientas rituales en el centro del círculo que has trazado previamente, excepto los manojos de flores que, representando a los elementos, se ubicarán en la periferia del circulo de protección. Ubica el tomillo en el Este, el romero en el Sur, los pétalos de rosa en el Oeste y la verbena en el Norte.
Siéntate en el centro de tu espacio sagrado -acomódate sobre una almohada si lo deseas- y respira profundo. A continuación céntrate y asienta tu energía como sueles hacerlo, y enfócate en la vida floreciente que te rodea, representada aqui por las hierbas. Piensa y visualiza la miríada de plantas que tienes cerca constantemente, en tu jardín o en el parque. Siente su canción en tu espíritu. Escucha con atención su sabiduría en tu mente. Conoce y sé partícipe de su verdad.
Cuando hayas establecido un vínculo con el mundo vegetal, ponte de pie, sostén la bolsa color índigo y camina hacia el Este. Toma el manojo de tomillo, huélelo y sostenlo extendiendo tu brazo hacia adelante. Recita la siguiente plegaria:

"Tomillo, antigua hierba de purificación,
escuchame ahora que te llamo!
Sagrada hierba de los Griegos,
portadora de un descanso reparador, profecías y energía,
concédeme tu fuerza y amor
ahora cuando celebro a mi sanador interior"

Recorre el borde del círculo dejando caer un poco de tomillo en cada paso. Cuando vuelvas al Este, vuelve a sostener el tomillo como lo hiciste con el brazo extendido y pon lo que te haya sobrado dentro de una de las bolsitas de papel, y esa bolsita ponla dentro de la bolsa indigo.

Camina hacia el Sur. Toma el romero y repite la operación que hiciste con el tomillo: Tómalo, huélelo, extiende tu brazo sosteniendo las hierbas y ahora di:

"Romero, antigua hierba de la limpieza,
¡escuchame ahora que te llamo!
Mística hierba de los Elfos,
portadora de la salud, la juventu y la vitalidad,
concédeme tu luz y tu amor,
ahora cuando celebro a mi sanador interior"

Repite lo anterior: Camina por el borde del círculo dejando caer algunas montoncitos de romero en cada paso. Pon lo que te haya sobrado (¡La idea es que te sobre!) en una de las bolsitas de papel, y esa bolsita ponla dentro del saco de tela color índigo junto con la bolsita que contiene el tomillo.

Camina hacia el Oeste y haz lo mismo con los pétalos de rosa. Tómalos y repite la operación que hiciste con el romero y el tomillo: Sostenlos en tus manos, huélelos, extiende tu brazo sosteniendo los pétalos y ahora di:

"Rosa, antigua hierba del amor,
¡escuchame ahora que te llamo!
Hierba robada de las emociones,
portadora de la protección, la paz y el romance,
concédeme tu dulzura y tu amor,
ahora cuando celebro a mi sanador interior"

Repite lo anterior: Camina por el borde del círculo dejando caer algunos pétalos en cada paso. Pon lo que te haya sobrado en una de las bolsitas de papel, y esa bolsita ponla dentro del saco de tela color índigo junto con las demás.

Camina hacia el Norte y haz lo mismo con la hierba restante, la verbena. Toma el manojo y repite la operación que hiciste con las hierbas anteriores: Sostenlo en tus manos, huélelo, extiende tu brazo sosteniendo la verbena y ahora di:

"Verbena, antigua hierba encantada,
¡escuchame ahora que te llamo!
Hierba honrada por los Druidas,
portadora de la sanación, la prosperidad y el conocimiento,
concédeme tu verdad y tu amor,
ahora cuando celebro a mi sanador interior"

Repite lo anterior: Camina por el borde del círculo dejando caer un poco de verbena en cada paso. Pon lo que te haya sobrado en una de las bolsitas de papel, y esa bolsita ponla dentro del saco de tela color índigo junto con las demás.
Teniendo en mente las propiedades purificadoras de todo sanador, ubica el incensario con los carbones y enciéndelo. Observa cómo chispea.
Cuando esté al rojo vivo, toma el montón de tomillo que guardaste en la bolsita y piensa en los modos en que has logrado purificar tu vida, deshaciéndote de lo viejo y dándole la bienvenida a lo nuevo. Formula estos cambios en 3 frases, y dilas en voz alta al tiempo que quemas un poco del tomillo sobre el carbón ardiente.

Cuando el humo del tomillo se afine, contempla las propiedades purificadores del sanador.
Toma la plancha de cera de abejas y sostenla sobre el calor que despiden los carbones prendidos; se ablandará y la ubicarás enfrente tuyo. Toma ahora el romero y sostenlo con ambas manos. Piensa en cómo te deshiciste de las energías negativas de tu vida y de la de quienes te rodean. Formula estas ideas en 3 frases, y dilas mientras ubicas las ramitas de romero en uno de los bordes de esta plancha de cera. Añade un pabilo entre las hierbas y, comenzando por el extremo que tiene el romero y el pabilo, enrolla la plancha para hacer una vela. Tómate unos minutos para cuidar que no se te desarme, utiliza el calor de los carbones o un fósforo para sellar la vela perfectamente. Una vez que termines, ubicala en el portavelas.
Enciéndela y medita acerca de el afecto y las emociones propias de un sanador, a partir de la observación de la llama de la vela.
A continuación toma el recipiente con agua, y los pétalos de rosa. Siente los delicados pétalos entre tus manos y visualiza los distintos modos en que traes amor al mundo. Formula 3 frases en las que des ejemplos de esto, y deja caer los pétalos en el agua. Enjuágate las manos en el agua con los pétalos de rosa, sabiendo que estas experimentando en esa frescura la esencia pura del amor.
Sécate las manos con la toalla, y acerca el recipiente con aceite de oliva. Piensa en los atributos encantadores del sanador, la capacidad de hacer que las personas crean en él y confíen en sus habilidades. Toma la verbena y sostenla entre tus manos, con los dedos apuntando hacia abajo y apenas desliza la punta de los dedos por el aceite de oliva. Concéntrate en las oportunidades en que lograste abrir las mentes y el corazón de otras personas. Considera todas las veces en que lograste convencerlos de una buena idea o en que los ayudaste a sanarse a sí mismos por medio de algún gesto considerado y cariñoso. Formula esto en 3 frases y deja caer la verbena en el aceite. Revuelve esta mezcla en sentido de las agujas del reloj tres veces, y unge tu frente con unas gotas del aceite.

Toma la corona de flores, pásala por encima del humo del tomillo, la llama de la vela con romero, y salpícala con el agua de rosas y el aceite con verbena.
Bendícela diciendo algo como:

"Por el poder del tomillo humeante,
por el poder del fogoso romero,
por el poder de las rosas acuáticas,
por el poder de la terrenal verbena,
yo celebro a mi sanador interior"

Ponte la corona de flores mientras dices:

"Soy un sanador,
estoy sanado,
soy un sanador,
he sanado,
¡yo sano!"

Mira hacia el Norte y sostén el aceite con verbena y di:

"Encantadora hierba de los Druidas,
sincera y próspera verbena,
te agradezco por tu presencia en mi círculo,
y en mi celebración de mi sanador interior!
¡Tu enseñanza permanecerá conmigo, en mi corazón y en mi alma,
y en este aceite bendito!"

Pon el aceite con verbena en uno de los frascos de vidrio.
Toma el agua con rosas y, mirando hacia el Oeste, di:

"Amorosa hierba del eterno, romántico y lujurioso amor,
dulce y protectora rosa,
te agradezco por tu presencia en mi círculo,
y en mi celebración de mi sanador interior!
¡Tu enseñanza permanecerá conmigo, en mi corazón y en mi alma,
y en esta agua bendita!"

Pon el agua de rosas en el otro frasco.
Toma ahora la vela de cera de abejas y romero y, mirando hacia el Sur di:

"Purificadora hierba de los Elfos brillantes,
Ligero y sagrado romero,
te agradezco por tu presencia en mi círculo,
y en mi celebración de mi sanador interior!
¡Tu enseñanza permanecerá conmigo, en mi corazón y en mi alma,
y en esta vela bendita!"

Pon la vela en el portavelas en el centro del circulo. Deja que se consuma totalmente.
Toma el tomillo y, mirando hacia el Este, di:

"Bendita hierba de los templos y sacerdotisas griegas,
fuerte y noble tomillo,
te agradezco por tu presencia en mi círculo,
y en mi celebración de mi sanador interior!
¡Tu enseñanza permanecerá conmigo, en mi corazón y en mi alma,
y en este incienso bendito!"

Guarda el tomillo restante en una bolsita de papel.
Agradece en todas las direcciones, a los elementos y a las hierbas. Di lo que te surja del corazón y sé consciente de que todo respeto es aceptado y bienvenido por el universo.
Una vez terminado el ritual, habrás reconocido a tu sanador interior y tu vida ha cambiado para siempre.



Fuente: "Goddess afoot!", de Michelle Skye. Editorial Llewellyn.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola. Recien empiezo en el camino de la magia y las religiones neopaganas, y esta página fue una bocanada de aire fresco para mi. Soy una apasionada de las plantas sobre todo, pero en general de la naturaleza y sigo encontrando sitios supuestamente "wiccanos" o de magia blanca, y afines que mezclan ritos para amarrar a las personas en una pareja o hacerle el mal a alguien que no cae bien, con invocaciones a las hadas y a las distintas vírgenes católicas. O gente que mezcla a los Dioses de la Wicca con los orixas afrobrasileños... En fin, no se deciden!! Todo se hace con muy poca coherencia.
Y tu espacio es todo lo contrario, asi que te agradezco infinitamente por eso, por brindarnos a los lectores, principiantes o no, toda esta informacion y las explicaciones tan claras.
El diseño es hermoso, ademas! Te felicito. Ya volveré con preguntas =) Gracias desde ya.
Bendiciones.


-Maria Laura-